"Lo primero que he de decir es que las chicas que me atendieron, tanto por teléfono como luego allí en el hotel, fueron muy amables. Las pobres están pluriempleadas, están en recepción, en restaurante y de camareras de pisos (por eso casi nunca hay nadie en recepción). Dicho esto, he de decir que la gestión del hotel es mala, quieren llevarlo todo bien y no puede ser, están desorganizados porque no puedes tener a varios empleados haciendo de todo. Estuvimos en dos habitaciones, una doble mi hija y yo y una individual mi marido porque no quedaban triples. En mi habitación el grifo del lavabo no iba bien, salía un hilillo de agua, lo dije varias veces y nunca me lo arreglaron, decían que sí, que luego subían, que venía el de mantenimiento, que faltaba una pieza...pero nunca lo solucionaron. El desayuno, que cobran 6 en la habitación individual y 7,5, es en el Gambrinus, el restaurante del hotel, muy caro, y más en la doble, que no tiene sentido que cobren más por ser una doble, dónde pasa eso??? alucinante. Y total, para tomar un desayuno que pagan a la mitad los que van a desayunar fuera del hotel. La primera mañana bajamos y no había ni una mesa, y un camarero muy amable (que también nos atendió el 2º día) nos dijo que nos metiéramos en una sala que no había nadie y que nos atenderían en un momento, y luego otro camarero (creo que el encargado, llevaba un chaleco negro) nos dijo con muy malas formas que saliéramos de ahí inmediatamente, me parecen fatal esas formas, sobre todo por estar alojados ahí, pagar más por un desayuno y encima recibir ese trato y no tener mesas. En resumen, me parece un hotel muy caro por lo que ofrece y deberían mejorar la gestión y los precios."